Cuando la bondad nazca de adentro y no de afuera será el preciso momento en el que podremos concebir nuestras vidas con un fin propio, eliminando así el concepto de interes propio.
Sigamos la moral que dicta puro y sinceramentenuestro corazón.
Basta de ser siervos de Dios, seamos siervos de nuestro corazón, estas dos frases en teoría dicen lo mismo, pero a la primera se le da un caracter de sumisión, por un interes externo, en cambio la segunda no es sumisión, es amor propio
No hay comentarios:
Publicar un comentario